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Rosario para Difuntos

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“Madre, llena de dolor, haz que cuando expiremos nuestras almas entreguemos las manos al Señor!”

El rosario para los difuntos consiste en una serie de súplicas y oraciones consecutivas que se le hace a la Virgen María, con el fin de que interceda ante Dios por nuestros familiares, amigos y conocidos que les ha tocado partir hacia la gracia del Señor.

Según la creencia católica, el propósito principal del rosario para difuntos radica en elevar al cielo suplicas para hacer que se quede en el purgatorio nuestros fieles fallecidos, hasta el momento de la llegada del Juicio Final, evitando a toda costa que dicha alma llegue al infierno a consecuencia de sus pecados.

Rosario de los Fieles Difuntos

El rosario de los fieles difuntos forma parte del ritual católico de los novenarios, esto consiste en rezar un rosario diariamente durante 9 días, con el fin de que el espíritu de nuestro ser querido abandone el plano terrenal y se puede elevar, muchas veces con el propósito de que entre en el purgatorio y en otras para que, del purgatorio, pase al Reino de los Cielos.

Existe una polémica con respecto al propósito de los novenarios ¿por qué? Debido a que es un ritual creado por la Iglesia católica y que no aparece en la Biblia, muchos cuestionan su veracidad y función.

Sin embargo, muchos creyentes señalan que la intención del rosario de los fieles difuntos durante el novenario se realiza para hacer que el espíritu del difunto abandone el plano terrenal y pueda despegarse de su antiguo hogar y de la familia, es por eso que es muy común realizar los novenarios en la casa del fallecido.

Otras personas afirman que el propósito del rosario de los novenarios consiste en una serie de súplicas a la Santísima Virgen María para que interceda ante Dios por la persona que murió, para que saque del purgatorio dicha alma y la lleve directamente al cielo.

¿Qué dice la biblia sobre el purgatorio?

“Creo en la resurrección de la carne, el perdón de los pecados y la vida eterna”.

En relación al tema del purgatorio, existen creyentes católicos que afirman que sí existe y otros manifiestan que no están de acuerdo.

Para entrar al Reino de los Cielos hay que estar limpio de cualquier mancha y libre de todo pecado; no es que Dios tenga sus reglas, o porque sea caprichoso, sino porque Él es santo, todo santo, infinito. Dios no es compatible con el pecado, es completamente lejano y distante con todo lo que se relaciona con el mundo.

Procuren estar en paz con todos y progresen en la santidad, pues sin ella nadie verá al Señor”.

Gozar de santidad es un gran privilegio, nos abre las puertas de los cielos, pero esto no ocurre de forma automática; por donde quiera que volteamos y pasamos podemos evidenciar el pecado. Tenemos que ser muy cuidadosos con nuestras decisiones y nuestra forma de actuar en esta vida terrenal.

Es por esta razón que los católicos manifiestan la existencia de un purgatorio, un lugar para purificarnos de todos los pecados cometidos en vida, aquellos conocidos como pecados blandos, pero que de igual forma nos aleja de Dios. Para alcanzar la santidad no basta solo que Dios nos perdone, debe existir un lugar para purificarnos.

¿Qué pasa si morimos antes de ser purificados completamente? Eso nos alejaría por completo de la presencia de Dios, en muchas religiones está presente un lugar de purificación, además, muchos creyentes expresan que el purgatorio es el sitio de espera mientras llega el tiempo del juicio final.

La otra visión de los creyentes se apoya únicamente en la biblia e indican que en la palabra de Dios no dice nada del purgatorio, en ningún sitio de la biblia habla de un sitio por donde pasan las almas para purificarse del pecado para poder ingresar al cielo.

Por otro lado, tampoco hay bases bíblicas que indiquen que orar por los fieles difuntos los salve de ir al infierno.

Historia y origen del Santo Rosario

Cuenta la leyenda que fue la propia Virgen del Rosario quién se le apareció a Santo Domingo de Guzmán (1170-1221). La forma en la que se rezaba en la edad media era muy diferente a la forma en la que se reza hoy día.

A mediados del siglo XV se le conoció como “Rosario de la Bienaventurada Virgen María”. Fue a partir del año 1483 que se le añadió al Ave María los términos “Jesús”, “Santa María” y el “Amén”.

El rosario primitivo tuvo su origen a partir de los monjes que no sabían leer, pues lo que hacían eran rezar 150 padrenuestros en sustitución de los 150 Salmos escritos en la Biblia, estos se rezaban únicamente en latín.

En el siglo XII se le agregó el Ave María (la versión que solo contaba con el saludo del Ángel y la bendición de Santa Isabel) donde se sustituyó los 150 padrenuestros por 150 avemarías.

A principio del siglo XVI se les empezó a añadir otras oraciones, como, por ejemplo, las letanías lauretanas, poco a poco se fueron introduciendo cantos y alabanzas en honor a la Virgen María.

La devoción y extensión del rosario cobró mucha popularidad debido a las apariciones marianas entre mediados del siglo XIX y principios del siglo XX, con las manifestaciones marianas de:

  • Nuestra Señora de Lourdes (1858).
  • Nuestra Señora de Fátima (1917).
  • Nuestra Señora de Betania (1976).

El Rosario para Difuntos según los días de la semana

La oración inicial del Santo Rosario es la siguiente:

“Reina del Santo Rosario,

tú que te designaste a venir a Fátima para revelarle a tus tres pastorcitos los tesoros de gracia ocultos en el Rosario,

infunde en nuestros corazones con un sincero amor a esta devoción,

con el fin de que, por la meditación de los Misterios de nuestra Redención,

que son recordados en él, podamos ser enriquecidos por sus frutos

y obtener la paz para el mundo,

la conversión de los pecadores,

y las gracias por las que ruego en este Rosario.

(Aquí mencionar la petición).

Pido esto para la mayor Gloria de Dios,

por Tu gloria y para el bien de las almas,

especialmente por las nuestras. Amén.”

Se procede a rezar El Credo.

“Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor,

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,

nació de Santa María siempre Virgen,

padeció bajo el poder de Poncio Pilatos,

fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos;

subió a los Cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica,

la comunión de los Santos, el perdón de los pecados,

la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.”

Rosario para difuntos (lunes y sábado)

Los misterios gozosos se rezan los lunes y los sábados, y está encabezado por los siguientes misterios:

1.    La Anunciación del Ángel a María Encarnación del Verbo.

Se debe leer:

  • Lucas 1(26-28) (30-33).
  • Lucas 1 (34-38).
  • Mateo 1 (18).
  • Mateo 1 (20-21).
  • Gálatas 4 (4-5).
  • Judit 13 (16).
  • Isaías 7 (14).
  • Miqueas 5 (2-4).

Después de leer este misterio, se procede a rezar un padrenuestro de la siguiente manera:

  • UNO: Padre Nuestro que estás en el Cielo, santificado sea Tu Nombre; venga a nosotros Tu Reino; hágase Tu Voluntad así en la Tierra como en el Cielo…
  • TODOS: Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como también nosotros perdonamos a nuestros deudores; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Luego se procede a rezar un Ave María de la siguiente forma:

  • UNO: Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús…
  • TODOS: Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria:

  • TODOS: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Seguido del Gloria se hace la plegaria para el/la difunto/a:

Se puede realizar la plegaria de la Virgen del Carmen:

  • UNO: Virgen del Monte Carmelo con tu escapulario santo.
  • TODOS: Cúbrelo con tu manto y llévalo pronto al cielo.

(Se debe repetir tres veces).

También se puede realizar la forma tradicional:

  • UNO: Dale Señor el descanso eterno.
  • TODOS: Y que brille para él/ella la luz perpetua.
  • UNO: Que su alma, descanse en paz.
  • TODOS: Amén.

(Se debe repetir tres veces).

Y después se rezan las Jaculatorias.

2.    La Visitación de la Santísima Virgen a su Prima Santa Isabel.

Se debe leer:

  • Lucas 1 (39-40).
  • Lucas 1 (41-45).
  • Lucas 1 (46-53).
  • Lucas 1 (56).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

3.    El Nacimiento de Jesús en Belén.

Se debe leer:

  • Lucas 2 (7).
  • Lucas 2 (8-14).
  • Lucas 2 (16-19).
  • Mateo 2 (1-2).
  • Jeremías 31 (16-17).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

4.    La Presentación de Jesús en el Templo.

Se debe leer:

  • Lucas 2 (22).
  • Lucas 2 (25-32).
  • Lucas 2 (34-35).
  • Lucas 2 (39-35).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

5.    Jesús perdido y hallado en el Templo.

Se culmina rezando:

  • La Oración del Salve.
  • Oración del Rosario.
  • Oración a San Miguel Arcángel (opcional).

Rosario para difuntos (martes y viernes)

1.    La agonía de Jesús en Getsemaní

Se debe leer:

  • Lucas 22 (39-46).
  • Mateo 26 (37-41).
  • Marcos 14 (41-42).
  • Juan 18 (2).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

2.    La Flagelación de Jesús

Se debe leer:

  • Marcos 14 (53) (64-65).
  • Mateo 26 (67-68).
  • Juan 18 (33-37).
  • Lucas 23 (4).
  • Juan 19 (1).
  • Mateo 27 (26).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

3.    Los insultos a Jesús y la Corona de Espinas

Se debe leer:

  • Mateo 27 (27-30).
  • Juan 19 (3-5) (14-16).
  • Lucas 23 (25).
  • Marcos 15 (20).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

4.    La subida de Jesús al Monte Calvario con la cruz a cuesta

Se debe leer:

  • Mateo 27 (31-32)
  • Lucas 23 (27-31).
  • Juan 19 (17).
  • Mateo 11 (28-30).
  • Lucas 9 (23).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

5.    La crucifixión y muerte de Jesús

Se debe leer:

  • Mateo 27 (33-41).
  • Lucas 23 (34).
  • Lucas 23 (41-43).
  • Juan 19 (26-27).
  • Marcos 15 (34).
  • Juan 19 (30).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

Se culmina rezando:

  • La Oración del Salve.
  • Oración del Rosario.
  • Oración a San Miguel Arcángel (opcional).

Rosario para difuntos (miércoles y domingo)

1.    La resurrección de Nuestro Señor Jesucristo

Se debe leer:

  • Lucas 24 (1-2).
  • Marcos 16 (6).
  • Mateo 28 (5-6).
  • Lucas 24 (5-7).
  • Mateo 28 (9-10).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

2.    La ascensión de Nuestro Señor a los cielos

Se debe leer:

  • Lucas 24 (50).
  • Mateo 28 (18-20).
  • Marcos 16 (15-16).
  • Hechos 1 (9-11).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

3.    La venida del Espíritu Santo al Pentecostés

Se debe leer:

  • Hechos 2 (1-4).
  • Hechos 2 (11).
  • Hechos 2 (22-24).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

4.    La Asunción de María al Cielo

Se debe leer:

  • Apocalipsis 11 (19).
  • Judit 13 (18-19).
  • Romanos 8 (2).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

5.    La coronación de la Santísima Virgen María como Reina de los Cielos

Se debe leer:

  • Apocalipsis 12 (1).
  • Lucas 1 (48).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

Se culmina rezando:

  • La Oración del Salve.
  • Oración del Rosario.
  • Oración a San Miguel Arcángel (opcional).

Rosario para difuntos (jueves)

1.    El bautismo de Jesús en el Jordán

Se debe leer:

  • 1era de Juan 1 (26-36).
  • Mateo 3 (13-17).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

2.    La Revelación de Jesús en la boda de Caná

Se debe leer:

  • Juan 2 (1-5) (7-9).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

3.    El anuncio de Jesús sobre el Reino de Dios y la necesidad de la conversión

Se debe leer:

  • Marcos 1 (14-15).
  • Mateo 4 (17).
  • Mateo 9 (6-8).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

4.    La transfiguración de Jesús en el Monte Tabor

Se debe leer:

  • Mateo 17 (2-5) (7-9).
  • Lucas 9 (35).
  • Marcos 9 (7).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

5.    La institución de la Eucaristía

Se debe leer:

  • Mateo 26 (26-29).
  • Lucas 22 (19-20).
  • Juan 6 (53-58).

Se procede a rezar: Padre Nuestro, Ave María (10 veces), Gloria, la petición para el difunto y Jaculatorias.

Se culmina rezando:

  • La Oración del Salve.
  • Oración del Rosario.
  • Oración a San Miguel Arcángel (opcional)

Otros tipos de rosarios

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