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Rosario Meditado

El rosario es muy propio del catolicismo y, no obstante, se caracteriza por ser una de las mejores formas de afianzar la fe en Cristo y todos sus enviados.  Rinde culto a 20 misterios de la vida de Jesucristo y la Virgen María y, al finalizar cada uno de ellos, se debe anunciar 1 padre nuestro, 10 avemarías y 1 gloria al Padre. Este método ha sido impulsado por los papas sobre cualquier otra forma de oración.

Realizar un Rosario Meditado te facilitará la comunicación con Dios, mientras el Espíritu Santo te encamina hacia la reflexión. Meditar te permitirá renovar, mantener y preservar toda tu fe depositada en el Señor y te hará sentir en paz contigo mismo al saber que Jesucristo murió por Nuestra Salvación.

Sin mencionar que él siempre estará dispuesto a brindarnos su amor y ayuda incondicional, sin importar nuestros pecados pese que nosotros le devolvamos el amor brindado y nos sintamos arrepentidos por todos los pecados que hemos cometido y que podemos llegar a cometer.

Origen del Rosario Meditado

Este Rosario tuvo su inspiración, por la manera en que se rezaba en la edad media, entre los años 1425 y 1525.  Para esa época, se acostumbraba recitar pensamientos o tan solo meditar sobre la vida de Jesús y María antes de rezar cada avemaría. El Rosario Bíblico se distingue por usar este método de rezar el rosario.

Su nombre se debe a las meditaciones que provienen de las Sagradas Escrituras (La Biblia). El rosario meditado es muy detallado por su manera de realizarse, debido a que las meditaciones van ordenadas conforme a cada cuenta del santo rosario, pese del misterio debido. Lo que hace muy sencillo realizar cada misterio al tiempo que se van soltando cada una de las 10 avemarías.

Esta es una acción muy vital, ya que el Rosario Meditado, cuando lo realizas con mucha devoción, nos conecta de una manera sublime con el cielo. Nos enlaza en esa devoción, con el sentimiento de amor, esperanza y fe con la Santísima Virgen María, con su hijo Jesús, que es Nuestro Señor, y por la gracia y bendiciones que este mismo nos brinda incondicionalmente.

¿Cómo Rezar el Rosario Meditado?

1.  Signarse

Es algo primordial para realizar este rezo, deberás hacer la señal de la Santa Cruz, por tu frente, tu pecho, tu hombro izquierdo, luego tu hombro derecho y finalizando en tu boca. Este proceso tendrás que hacerlo repitiendo está oración:

“Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén”

2.   Acto de contrición

“Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser tú quién eres, bondad infinita y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido; también me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno.

Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente más nunca pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.”

3.   Un Padre Nuestro

“Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén”

4.   Un Credo

“Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucito de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.”

5.   Tres Avemarías

“Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tu eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.”

6. Un Gloria

“Gloria al Padre, y al Hijo, Y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén”

7.   Los Rosarios Meditados

Cada rosario tendrás que hacerlo en su día estipulado, conforme sean los lineamientos establecidos por el mismo.

Como se afirmó en lo antes mencionado, y conforme al orden tradicional, los misterios que conforman este Rosario Bíblico están aplicados de la siguiente manera:

El Rosario Meditado es una de las mejores formas para afianzar tu devoción con el Señor, te invitamos a implementarlo y contarnos tu experiencia.

Otros Rosarios importantes

No obstante, además del Rosario Meditado, existen otros tipos de rosarios para afianzar tu devoción al Señor, entre ellos están: