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Rosario de Liberación

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El Rosario de Liberación es aquel que se reza con el fin de pedir al Padre Todopoderoso cualquier tipo de liberación. Ya sea por la salud, salvación y liberación de la familia o de una persona en particular.

A través de este rosario se busca liberarnos de los pecados, aflicciones, preocupaciones y angustias, para purificar los corazones que se ven empañados por todo ello.

¿Cómo Rezar el Rosario de Liberación?

El Santo Rosario de la Liberación se puede realizar los días que considere necesario hasta conseguir el resultado deseado. También es realizado durante 7 días, 3 veces en su trascurrir.

Éste inicia de la siguiente manera:

1.   Oración inicial

En tus brazos amorosos, Madre Inmaculada, confiamos los frutos de este Rosario de la Liberación.

Señor Jesús, queremos alabarte y agradecerte el que Tú, por tu misericordia y piedad, suscitaste esta oración poderosa que produce frutos maravillosos de salud, salvación y liberación en nuestra vida, en nuestra familia y en la vida de las personas por las que oramos.

¡Gracias, Jesús, por tu infinito amor por nosotros! Padre celestial, nosotros te amamos, Padre, con toda la confianza de hijos.

Nosotros nos acercamos a Ti en este momento y clamamos un gran derramamiento de tu Espíritu en nuestro corazón.

¡Padre! Queremos vaciarnos de nosotros mismos para que el Espíritu Santo pueda venir sobre nosotros. Por eso, delante de la cruz de Jesucristo, renovamos nuestra entrega total e incondicional a Ti.

Pedimos perdón por todos nuestros pecados y los colocamos ahora sobre el cuerpo llagado de Jesús. Nosotros nos vaciamos de todas las aflicciones, preocupaciones, angustias y de todo aquello que nos ha quitado la alegría de vivir. Te entregamos nuestro corazón, en nombre de Jesús.

Padre, colocamos sobre las llagas de Jesús Crucificado todas nuestras enfermedades del cuerpo, del alma y del espíritu; las preocupaciones con la familia y con el trabajo; los problemas de orden financiero, matrimonial y todas nuestras angustias, incertidumbres y aflicciones.

Señor, clamamos el poder redentor de la Sangre de Jesús. Que esta Sangre venga sobre nosotros ahora para limpiarnos y para purificar nuestro corazón de toda mala conciencia.

¡Jesús, ten piedad de mí! ¡Jesús ten piedad de nosotros!

Si, Padre, queremos entregarte nuestras voluntades, flaquezas, miserias y pecados; nuestro corazón, cuerpo, alma y espíritu, en fin, todo lo que somos y tenemos: nuestra fe, vida, matrimonio, familia, trabajo, vocación, ministerios.

¡Llénanos con tu Espíritu, Señor! ¡Llénanos con tu amor, con tu poder y con tu vida!

¡Ven, Espíritu Santo de Dios! ¡Ven en nombre de Jesús! Ven y torna viva dentro de nosotros la Palabra de Dios, proclamada a través de la oración del Rosario de la Liberación, y que él opere en cada corazón la gracia de la cura, salvación y liberación, en nombre de Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

2.   Credo

3.   Todos: «si, pues, el hijo os da la libertad, seréis realmente libres»

4.   Primer misterio

         Padre Nuestro

Si se ora por uno mismo, decir:

Si Jesús me libera,

Yo seré verdaderamente libre.

Si se ora por la familia, decir:

Si Jesús libera a mi familia,

Mi familia será verdaderamente libre.

Si se ora por una persona en específico, decir:

Si Jesús libera a (nombre de la persona por la que se ora),

(Nombre de la persona por la que se ora) será verdaderamente libre.

         10 Ave María

En cada una de sus cuentas:

Si se ora por uno mismo, decir:

¡Jesús, Ten piedad de mí!

¡Jesús, sáname!

¡Jesús, sálvame!

¡Jesús, libérame!

Si se ora por la familia, decir:

¡Jesús, Ten piedad de mi familia!

¡Jesús, sana a mi familia!

¡Jesús, salva a mi familia!

¡Jesús, libera a mi familia!

Si se ora por una persona en específico, decir:

¡Jesús, Ten piedad de (nombre de la persona por la que se ora)!

¡Jesús, sana a (nombre de la persona por la que se ora)!

¡Jesús, salva a (nombre de la persona por la que se ora)!

¡Jesús, libera a (nombre de la persona por la que se ora)!

Repetir esta misma guía en el Segundo, Tercer, Cuarto y Quinto Misterio.

5.   Salve

6.   Oración final

Señor Jesús, te pedimos perdón por todos nuestros pecados. Pedimos, además, en Tu Nombre a Dios Padre, que Él envíe el Espíritu Santo para que derrame en nuestro corazón el don de proclamar Tu Palabra, con mucha Fe y Confianza, a través del Rosario de la Liberación.

Te pedimos, Jesús, que Tú poder se manifieste en nuestra vida, que Tú realices milagros y prodigios a través de esta poderosísima oración de Fe que no es otra cosa sino la proclamación de tu Palabra.

Amén. ¡Aleluya!