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Rosario al Espíritu Santo

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Es importante tener en cuenta que el Rosario al Espíritu Santo es distinto al Santo Rosario, donde la feligresía demuestra su fidelidad y fe a la Virgen María, y a Dios, rezando los sagrados misterios, conformados por cuatro grupos. (Misterios Gozosos, Misterios Dolorosos, Misterios Gloriosos y Misterios Luminosos).

Este rosario, como su nombre lo indica, se le hace a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, al Espíritu Santo, en virtud de conseguir el perdón de los pecados, demostrando que verdaderamente estamos arrepentidos por algo o para crear una conexión que nos permita llenarnos de su paz y su amor.

Tampoco debe confundirse el término camándula con el rosario. La camándula es el instrumento con el cual se reza el rosario. Es valioso conocer estos detalles para tener seguridad de lo que estamos haciendo.

La palabra “Rosario” significa “corona de rosas”, y en este caso, cada vez que un creyente hace este rezo, simboliza que le está concediendo una rosa al Santo Espíritu.

Existen diversos tipos de rosarios, entre ellos el Rosario de la Divina Misericordia o Rosario de la Misericordia, el Rosario de la Rosa Mística, el Rosario de la Virgen, el Rosario de Liberación, el Rosario Guadalupano y el Rosario Meditado, pero una particularidad que posee el que se hace al Espíritu Santo, es que se realizan oraciones verbales, pero también se da el tiempo para hacer reflexiones en torno a los misterios y la repercusión de ellos en la vida de cada uno de nosotros.

Hay diversas maneras de rezar el Rosario al Espíritu Santo, cada persona escogerá el que sea de su preferencia o con el que se sienta más a gusto. A continuación, se mostrará una de las formas más comunes de hacerlo.

¿Cómo rezar el Rosario al Espíritu Santo?

Las camándulas clásicas, que vemos en muchas partes, están comprendidas por 5 grupos de 10 cuentas cada uno y una más grande para el Gloria, pero las camándulas que se utilizan para el Rosario al Espíritu Santo son distintas, pues poseen 7 grupos de 7 cuentas cada uno, simbolizando los dones del Espíritu Santo y, junto a ellas, una perla un poco más grande que corresponde a una oración en específico.

Para iniciar el rosario hay que persignarse, haciendo la Señal de Cruz y orando al Santo Espíritu de la siguiente manera:

“Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén”.

Luego hay que hacer el Credo de los Apóstoles:

“Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén”.

Cuando ya se haya hecho el Credo de los Apóstoles, hay que hacer un Padre Nuestro:

“Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén”.

Se procede a rezar un Gloria:

“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén”.

Antes de iniciar con los dones o misterios, se puede rezar una jaculatoria (oración breve y ferviente), como, por ejemplo:

“¡Oh! Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia. Amén”.

Luego se comenzarán los misterios, en cada cuenta recitaremos y oraremos de la siguiente manera:

“Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y mueve en ellos el fuego de tu amor”.

Primer misterio – El temor a Dios

Hay que meditar en torno a ello, a nuestras actitudes de respeto hacia Dios y cómo estas no conducen o nos apartan de los caminos del pecado. Luego se recita y se repite la oración del Espíritu Santo 7 veces:

“Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y mueve en ellos el fuego de tu amor”.

Segundo misterio – La piedad

Este don nos invita a imitar al corazón noble de Jesús, a amar a Dios por sobre todas las cosas, a todo lo relacionado a ÉL y, por supuesto, al prójimo. ¿Soy piadoso con los otros? ¿Cómo me dirijo hacia mis hermanos? Luego se recita y se repite la oración del Espíritu Santo 7 veces:

“Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y mueve en ellos el fuego de tu amor”.

Tercer misterio – La fortaleza

Ante la adversidad, el Santo Espíritu de Dios nos anima a levantarnos a pesar de todo, nos ayuda y nos alienta para continuar andado y cumplir con el gran propósito. Luego se recita y se repite la oración del Espíritu Santo 7 veces:

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y mueve en ellos el fuego de tu amor.

Cuarto misterio – El conocimiento

Es valioso preguntarnos si reconocemos y le damos importancia a todo lo creado, si agradecemos por ello y todo lo que hace Dios por nuestras vidas. Luego se recita y se repite la oración del Espíritu Santo 7 veces:

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y mueve en ellos el fuego de tu amor.

Quinto misterio – El consejo

Este don nos permite apoyar y alentar a quienes más lo necesitan, por supuesto, siempre inspirados por el Espíritu Santo, pero también para tomar decisiones personales.

Luego se recita y se repite la oración del Espíritu Santo 7 veces:

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y mueve en ellos el fuego de tu amor.

Sexto misterio – El entendimiento

Con él, es posible comprobar las verdades que, como cristianos-católicos, conocemos y que son ciertas. Además, podemos conocer más a fondo la palabra y la comunidad.

Luego se recita y se repite la oración del Espíritu Santo 7 veces:

“Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y mueve en ellos el fuego de tu amor”.

Séptimo misterio – La sabiduría

Este don nos da la capacidad de reforzar nuestra fe cristiana y mantenernos esperanzados en Nuestro Dios.

Luego se recita y se repite la oración del Espíritu Santo 7 veces:

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y mueve en ellos el fuego de tu amor.

En las cuentas grandes de cada misterio se puede hacer una jaculatoria y, concluido el séptimo misterio, se pueden hacer las Letanías, sin embargo, esto es opcional.